El Fantasma del Fracaso Pasado
Cuando una relación fracasa sobre todo por razones de infidelidad es
probable que el cónyuge que resultó agraviado considere que esa experiencia le
resulta un aprendizaje para evitar que dicha situación se presente en una nueva
relación, pero también es probable que se lleve el fantasma de su fracaso hacia
ese nuevo idilio.
En todo caso se hace prioritario saber qué aspectos pueden considerarse aprendizaje e implementarlos en la nueva relación y cuáles no. Es necesario tener presente que toda relación se sustenta en la confianza ¡La Confianza! ese término que a veces nos cuesta tanto digerir. De manera, que si vienes a esta nueva relación decidido(a) a no confiar en tu nuevo compañero(a) ya estas introduciendo un elemento nocivo que a la larga podría conducir a la separación.
Entonces… ¿Qué elementos podría
traerme de aquella relación fenecida?
Si hablamos de la confianza en
una relación no podríamos asfixiar a nuestra pareja queriendo saber en todo
momento a donde ha ido, con llamadas a cada minuto (tanto a él o ella como a
sus amigos) para saber si realmente está donde dice estar, acompañándole en
todas sus salidas para evitar que “alguna otra” haga su aparición porque
consideras que lo que te pasó una vez no te volverá ocurrir.
Y esta forma de pensar no está
mal, pero es un asunto que has debido comprobar antes de iniciar tu nueva
relación, es muy sano evitar dar el salto a las primeras y darse suficiente
tiempo para indagar sobre los grupos de amigos de mi futura pareja, las razones
por las que terminaron sus anteriores relaciones y lo que podrían decir las
personas que le conozcan. Pero “él (ella) está apurado(a) y no va a seguir
esperando por mí”, en ese caso debes considerar que dar el paso de una vez
implica que no puedes arrastrar el fantasma de tu pasado.
Las razones de que tu aspirante a
compañero(a) sienta prisa pueden obedecer a que está muy enamorado, teme que no
estás siendo sincera con él y que le estés “dando largas” o que esté buscando
otra cosa distinta a una relación duradera, por ejemplo, en el caso de los
hombres priva el asunto económico, son ellos quienes tradicionalmente asumen
todos los gastos de las citas, las cenas, la playa, el cine y consideran el
asunto como una inversión por obtener “aquello”, por consiguiente, mientras
“más largas” le da la mujer más gastos tendrá que afrontar.
Pero una vez que distes el paso y
comenzaste a convivir con tu pareja es hora de traer la experiencia de aquel
fracaso pasado. No obstante, los aspectos de dicha experiencia no tienen que
ver en absoluto con la vigilancia o asedio hacia tu compañero(a) sino con tu
propia conducta, por ejemplo, si en aquella relación, te dedicabas abruptamente
al trabajo de casa y andabas todo el tiempo “como una loca” sin arreglarte lo
más mínimo para la llegada de tu pareja y no había el menor indicio de tu parte
de provocar la atracción de él hacia ti, estás ante una práctica que debes
abandonar; estabas sumido(a) en el trabajo de la oficina y este te llevaba
incluso horas de las que pasabas en casa y te impedía prestarle mucha atención
a tu pareja, estás ante otro modo de conducta que debes abandonar; poco tiempo
después de la relación agarraste varios kilos demás y ya no fuiste la flaquita
que él conoció, estas ante una circunstancia
que no necesariamente conduciría a la ruptura (aunque podría ser una causa de infidelidad)
pero que si podría coadyuvar a ello con otros elementos como los ya citados. Al
menos un ochenta por ciento de los hombres se siente atraído por las delgadas y
es que cuando van por la calle y ven a una delgada y una gordita no ven a la
gordita en lo absoluto, es la delegada quien atrae toda su atención, por cuanto
para ellos, la gordita, habiendo sufrido una deformidad corporal (gordura) ha
perdido su sensualidad. No obstante, existe ese veinte por ciento de hombres
que se inclinan por las gorditas ¿Pero estás segura de que tu esposo está
dentro de ese veinte por ciento, siendo que te conoció delgada?
En fin, lo ideal es que ese fantasma del fracaso pasado no se materialice en conductas nocivas para la relación. Si decidiste iniciar esta nueva relación debe privar la confianza ¿Te puede pasar nuevamente? Por supuesto que sí, pero asegúrate de que ese fracaso no sobrevenga por ti, no introduzcas elementos que puedan inclinar la balanza hacia el fracaso.
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